viernes, 31 de diciembre de 2010
T L A
El año se acaba, no se fue volando, digamos que viví tantas cosas que duró lo que tenía que durar. Y, entre sumas y restas, diría que este ha sido (si no el mejor) uno de los mejores de mi vida..............................................................................................................................
miércoles, 29 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
El otro retorno
No hace mucho pensé en cerrar este blog, quizás lo haga en su debido momento, y no por falta de tiempo o de cosas que contar. La verdad hay cientos y cientos de cosas que podría contar, que incluso he escrito pero no he posteado.
Siempre hay otras razones, pero no será todavía ahora. Debo darme más de un respiro. Siento que el último respiro me lo di el 7 de octubre, cuando caminé con dos amigos por el parque María Reiche. Fue una tarde y noche grata.
Debo confesar que solamente dos o tres de mis amigos de la universidad saben de la existencia de este blog. Es que a veces, cuando escribo algo en donde ellos están inmiscuidos, me da algo de corte. No es fácil escribir cosas privadas sin que ellos se enojen en algún momento.
Y en general de todos los amigos, compañero y conocidos que tengo, menos del 7% sabe de la existencia de este blog.
La verdad es que no escribiría tantas cosas personales si fuera lo contrario. Incluso más de una vez me abstuve de escribir algo, porque sabía que “esa” persona lo leería, o quizás en más de una ocasión era algo paranoico.
Sentimientos profundos hacía tal persona, ciertos odios pasajeros hacía otra, tantas cosas.
A pesar que había personas a las cuales nunca les hable o que nunca les mencioné de este blog, siempre me invadía la paranoia de que estuvieran leyéndome, viendo mis intimidades, mis debilidades, mis miserias.
A veces tenía que cambiarles el nombre a los personajes de mis anécdotas, para que “esas” personas no se dieran por enterado quienes eran exactamente.
Incluso llego a ser tan paranoico que llego a pensar, quizás injustificadamente, que “esa” personita de sonrisa bonita me está leyendo.

-H.S.R-
Siempre hay otras razones, pero no será todavía ahora. Debo darme más de un respiro. Siento que el último respiro me lo di el 7 de octubre, cuando caminé con dos amigos por el parque María Reiche. Fue una tarde y noche grata.
Debo confesar que solamente dos o tres de mis amigos de la universidad saben de la existencia de este blog. Es que a veces, cuando escribo algo en donde ellos están inmiscuidos, me da algo de corte. No es fácil escribir cosas privadas sin que ellos se enojen en algún momento.
Y en general de todos los amigos, compañero y conocidos que tengo, menos del 7% sabe de la existencia de este blog.
La verdad es que no escribiría tantas cosas personales si fuera lo contrario. Incluso más de una vez me abstuve de escribir algo, porque sabía que “esa” persona lo leería, o quizás en más de una ocasión era algo paranoico.
Sentimientos profundos hacía tal persona, ciertos odios pasajeros hacía otra, tantas cosas.
A pesar que había personas a las cuales nunca les hable o que nunca les mencioné de este blog, siempre me invadía la paranoia de que estuvieran leyéndome, viendo mis intimidades, mis debilidades, mis miserias.
A veces tenía que cambiarles el nombre a los personajes de mis anécdotas, para que “esas” personas no se dieran por enterado quienes eran exactamente.
Incluso llego a ser tan paranoico que llego a pensar, quizás injustificadamente, que “esa” personita de sonrisa bonita me está leyendo.
-H.S.R-
lunes, 20 de diciembre de 2010
Un instante es valioso
Respira profundamente.
La vida es corta.
Un instante es valioso.
Un instante para querer y percibir.
-Henry Sarmiento-
La vida es corta.
Un instante es valioso.
Un instante para querer y percibir.
-Henry Sarmiento-
sábado, 11 de diciembre de 2010
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